Nuevo Estudio: 19% de Los Jóvenes del Condado de Los Ángeles en Hogares de Crianza se Identifican Como LGBTQ, El Doble del Porcentaje de Jóvenes LGBTQ en el Condado

Comunicado de Prensa
27 de agosto de 2014

Contactos:
Jim Key, jkey@lalgbtcenter.org, (323) 993-7623
Anthony Perez, aperez@rabengroup.com, (213) 236-3753
Jon Koriel, jkoriel@rabengroup.com, (213) 236-3751

Los jóvenes LGBTQ en hogares de crianza tienen el doble de probabilidades de reportar maltrato, más probabilidades de vivir en hogares grupales y estar ubicados en un mayor número de hogares de acogida

LOS ÁNGELES – Un estudio pionero en su clase encontró que aproximadamente 1 de cada 5 (o 1,400) jóvenes en hogares de crianza en el condado de Los Ángeles, donde vive la mayor población de jóvenes de crianza en la nación, se identifican como LGBTQ (lesbianas, gay, bisexuales, transgénero y que están explorando su sexualidad). El informe del estudio, titulado “Jóvenes de las Minorías Sexuales y de Género en el Sistema de Hogares de Crianza en el Condado de Los Ángeles: Evaluando la Desproporción y las Disparidades”, fue financiado como parte de una subvención histórica de cinco años de $13.3 millones concedida al LGBT Center de Los Ángeles (el Centro) como parte de la Iniciativa Federal de Innovaciones de Permanencia (PII, por sus siglas en inglés) y escrito conjuntamente por los académicos del Williams Institute de UCLA y Holarchy Consulting. Es la primera encuesta poblacional destinada a medir la orientación sexual y la identidad de género de los jóvenes en un sistema de cuidado de crianza.

“Históricamente, muchos de los jóvenes LGBTQ que acuden a nosotros en busca de un lugar seguro para vivir ya han salido del sistema de crianza porque han cumplido 18 años y no tienen las destrezas o recursos para sobrevivir por su cuenta, que de otro modo serían personas sin hogar”, dijo Lorri L. Jean, principal oficial ejecutiva (CEO) del Centro. “Así que este estudio apoya nuestra creencia, largamente sostenida, de que los jóvenes LGBTQ no sólo están sobrerrepresentados en el sistema de hogares de crianza sino que son extremadamente desfavorecidos dentro de ese sistema.”

El estudio, llamado el Estudio de los Jóvenes en Hogares de Crianza en Los Ángeles (LAFYS, por sus siglas en inglés), fue financiado para responder preguntas sobre cuántos jóvenes de minorías sexuales y de género están en hogares de crianza en el condado y para entender más acerca de sus experiencias. “Encontramos que los jóvenes LGBTQ en hogares de crianza comparten muchas similitudes en sus experiencias con los jóvenes que no son LGBTQ, incluyendo las disparidades raciales, aunque también enfrentan barreras sistémicas únicas a la colocación en hogares permanentes, como la de ser ubicados en hogares grupales y experimentan la carencia de un hogar en tasas más altas”, dijo la investigadora principal del estudio, Bianca D.M. Wilson, académica sénior de Política Pública en el Williams Institute de UCLA.

Los hallazgos claves del estudio incluyen:
• 19% de los jóvenes en hogares de crianza se identificaron como LGBTQ (13.4% son lesbianas, gay, bisexuales o que están explorando su sexualidad; 5.6% son transgénero); eso es tanto como el doble del porcentaje estimado de los jóvenes que son LGBTQ y no están en hogares de crianza.
• Por lo general, los jóvenes LGBTQ en hogares de acogida reflejan la demografía étnica/racial de todos los jóvenes en hogares de crianza en el condado de Los Ángeles; la mayoría son personas de grupos minoritarios. El estudio encontró que más del 86% se identificaban como latinos, negros o asiáticos o de las islas del Pacífico.
• Más del 18% de los encuestados reportaron haber experimentado discriminación relacionada con su orientación sexual o percepción/expresión de identidad de género, algunos de los cuales no se identifican como LGBTQ.
• Los jóvenes LGBTQ tienen más del doble de probabilidades de vivir en un hogar grupal y tienen un mayor promedio de ubicaciones en hogares de crianza.
• Los jóvenes LGBTQ tienen el doble de probabilidades de informar que son maltratados en el sistema de hogares de crianza.
• El porcentaje de jóvenes LGBTQ que fueron hospitalizados por razones emocionales (13.5%) fue casi el triple del porcentaje de hospitalizaciones similares para los jóvenes que no son LGBTQ (4.2%), pero las razones físicas para la hospitalización se reportaron con menos frecuencia.

En respuesta a los hallazgos del estudio, Jean dijo que “el estudio valida la importancia de nuestro trabajo continuo para desarrollar un nuevo modelo de cuidado para los jóvenes LGBTQ en hogares de crianza; ellos siguen siendo algunos de los más vulnerables y olvidados en nuestra comunidad. Cuando hayamos terminado, esperamos que este modelo sea reproducido en ciudades de todo el país, porque no hay razón para creer que los problemas de los jóvenes LGBTQ en hogares de crianza son exclusivos de Los Ángeles”.
El informe LAFYS cubre las conclusiones principales que responden a las preguntas del estudio sobre la desproporcionalidad de los jóvenes de minorías sexuales y de género. La doctora Wilson señaló que en términos de investigación, “los próximos pasos serán la publicación de un manual para compartir nuestra nueva metodología con los departamentos de bienestar infantil e investigadores de todo el país, y luego explorar más a fondo los datos que sugieren que las niñas y los jóvenes no conformes con su género son particularmente vulnerables.”

El proyecto RISE del Centro (Reconocer, Intervenir, Apoyar y Fortalecer), con fondos de la Oficina de los Niños, Administración para Niños, Jóvenes y Familias, de la Administración para Niños y Familias del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, ha estado trabajando en colaboración con más de 20 organizaciones, entre ellas el Departamento de Niños, Jóvenes y Familias del condado de Los Ángeles; el Departamento de Salud Mental del condado de L.A., y cinco agencias prominentes de cuidado de acogida a nivel local para no sólo crear, sino poner a prueba un nuevo modelo de servicio para ayudar a los jóvenes LGBTQ en hogares de crianza a encontrar hogares amorosos y estables. El proyecto de investigación que está evaluando este modelo está dirigido por el Centro y Westat, Inc. y está actualmente en curso.

“El costo para la sociedad de un sistema de cuidado de crianza que no sirve adecuadamente a los jóvenes LGBTQ no sólo se mide por el número de jóvenes que son maltratados, discriminados y que van de una casa a otra,” dijo Curt Shepard, director de Servicios a Niños, Jóvenes y Familias del Centro, “sino que es medido por todos los costos asociados – monetarios y de otra manera – para tratar los trastornos psicológicos, la falta de vivienda, y otros temas que tantos experimentan cuando salen del sistema de hogares de acogida a los 18 años. Estos son los problemas que los jóvenes son mucho más propensos a experimentar después de haber vivido en un hogar grupal, en lugar de con una familia amorosa. No hay duda de que lo mejor que podemos hacer por los jóvenes en hogares de acogida, y por la sociedad, es cuidar mejor de ellos mientras son jóvenes.”

Giovanni Fernández, ahora de 38 años, entró en el sistema de hogares de crianza a los tres años y es un ejemplo de los problemas que enfrentan muchos jóvenes LGBT en hogares de acogida. “La familia que tuve cuando declaré que era gay, a la edad de 17 años, era muy religiosa y decía que la gente gay se quemaba en el infierno”, dice Fernández. “El día de acción de gracias me hicieron quedarme en mi habitación hasta que todos los invitados se fueron para que yo no los infectara con ‘gérmenes gay’”. Yo tenía miedo y el trabajador social que me habían asignado no me ayudó. Después de que le dije a ella (que era gay), sólo cambió el tema. Yo realmente pensé que había algo malo conmigo.”

El LAFYS fue un estudio de entrevistas telefónicas con 786 jóvenes de 12 a 21 años seleccionados al azar que viven en hogares de acogida en el condado de Los Ángeles. El informe del estudio fue escrito conjuntamente por Bianca D.M. Wilson, académica sénior de Política Pública del Williams Institute de UCLA; Khush Cooper, co-director del Holarchy Consulting y Angel Kastanis y Sheila Nezhad, investigadores (fellows) de Política Pública del Williams Institute.

Haga clic aquí para ver el estudio.

 

Share Button